
Carabineros de Chile arrastra una merma importante en su dotación y hoy opera con 12.222 vacantes sin cubrir, según una exposición interna revelada este miércoles.
El documento indica que al mes de abril de 2026 la institución cuenta con 56.509 funcionarios en servicio, cifra inferior a los 59.894 registrados en abril de 2019. Eso representa una baja de 3.385 integrantes en siete años.
Pero el dato más sensible está en el personal destinado directamente a funciones operativas. En los escalafones de oficiales de fila y personal de fila, es decir, quienes cumplen labores de orden y seguridad, la caída fue de 48.807 efectivos en 2019 a 44.414 en 2026. En la práctica, eso significa una pérdida de 4.393 policías de calle.
A esto se suma una brecha estructural entre cargos autorizados y personal efectivo. Aunque Carabineros tiene 68.731 empleos considerados, solo 56.509 están ocupados. De esas vacantes, cerca de 11.200 corresponden precisamente al área de orden y seguridad.
El informe también muestra una fuerte baja en las postulaciones. Entre 2015 y 2019, la Escuela de Formación de Carabineros recibía en promedio más de 16 mil postulaciones al año. Entre 2020 y 2024, ese promedio cayó a poco más de 7 mil, lo que equivale a una disminución de 52%.
Además, desde 2019 se contabilizan 4.600 funcionarios que pidieron la baja de la institución, junto con otros 950 que estaban en etapa de formación. Todo esto complica la reposición de personal y presiona aún más a una institución que ya muestra señales de desgaste operativo.
El documento incluso proyecta que, si no se realizan ajustes, la dotación del personal institucional de orden y seguridad podría bajar a 34 mil efectivos hacia 2030, profundizando aún más la crisis.
Frente a este escenario, Carabineros trabaja en un plan interno de incentivos económicos para retener funcionarios, mejorar beneficios y volver más atractiva la carrera policial. Sin embargo, mientras esas medidas no se concreten, la falta de personal seguirá golpeando la presencia en la calle y los tiempos de respuesta ante hechos de violencia o emergencias.


