Crisis científica en Argentina acelera fuga de talentos a Chile

La caída de salarios, el recorte de fondos y el cierre de oportunidades en investigación están acelerando la salida de científicos argentinos hacia otros países. Entre los principales receptores aparecen Chile y Brasil.

Argentina atraviesa una profunda crisis en su sistema científico y tecnológico, en un escenario marcado por despidos, caída de salarios y fuerte reducción del financiamiento para investigar.

Según datos citados en la publicación, en dos años de gobierno de Javier Milei se destruyeron 5.701 puestos de trabajo en el sector, mientras que los sueldos del Conicet acumulan una pérdida de 39,9% en su poder adquisitivo desde noviembre de 2023. A eso se suma una baja del gasto público en ciencia y un recorte aún más severo en investigación.

El impacto ya se siente en la vida diaria de los investigadores. Algunos deben manejar Uber o tomar otros trabajos para llegar a fin de mes, mientras laboratorios pierden capacidad operativa y se dificulta incluso el acceso a libros, congresos o revistas científicas especializadas.

En ese contexto, distintos especialistas advierten que se está produciendo un éxodo de investigadores jóvenes y tesistas doctorales, justo cuando el sistema deja de abrir nuevas oportunidades. La preocupación apunta a que se pierda una generación completa de científicos formados en Argentina.

Chile y Brasil aparecen hoy como dos de los principales polos de atracción. En el caso chileno, universidades y centros de investigación ofrecen mejores condiciones salariales, apoyo para mudanza, financiamiento para publicar y cobertura para asistir a congresos internacionales.

La alerta no solo apunta al presente, sino también al daño de largo plazo. Investigadores argentinos sostienen que, si esta política se mantiene, revertir el deterioro del sistema científico tomará muchos años.

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