
El exitoso paso de Artemis II volvió a poner a la Luna en el centro de la atención mundial. Durante 10 días, la misión demostró las capacidades de la nave Orión y del cohete SLS en una órbita lunar tripulada, algo que no ocurría desde los tiempos del programa Apolo.
Con ese resultado, el programa Artemis sigue avanzando, aunque con cambios en su cronograma. La NASA reajustó sus fechas y el regreso de humanos a la superficie lunar ya no ocurriría con Artemis III, sino con Artemis IV a comienzos de 2028.
Antes de eso, Artemis III, prevista para mediados de 2027, tendrá como principal objetivo poner una tripulación en Orión para probar maniobras de encuentro y acoplamiento con módulos lunares privados en órbita terrestre baja. Ese proceso involucrará apoyo de naves desarrolladas por SpaceX y Blue Origin.
Luego vendrá Artemis IV, que será la misión llamada a concretar el esperado regreso humano a la Luna después de más de medio siglo. El plan contempla que dos astronautas desciendan en el Polo Sur lunar, permanezcan alrededor de una semana en la zona, recojan muestras y desarrollen investigaciones científicas. Para esas caminatas usarán un traje especial de Axiom Space diseñado para resistir las condiciones extremas del entorno lunar.
Más adelante, Artemis V, programada para fines de 2028, llevará otra tripulación y marcará el inicio de una nueva etapa: la entrega de infraestructura pesada para la futura base lunar. Además de continuar con investigaciones, esta misión abriría paso al comienzo de la construcción en la superficie.
La competencia, eso sí, no corre solo por cuenta de Estados Unidos. China también mantiene una hoja de ruta activa hacia la Luna con misiones como Chang’e 7 y Chang’e 8, enfocadas en la búsqueda de hielo de agua, análisis del terreno y pruebas para construir estructuras con recursos del propio suelo lunar. Así, la nueva carrera espacial vuelve a tener a la Luna como uno de sus principales escenarios.


