
Un operativo del Servicio Nacional de Aduanas en el puerto de San Antonio permitió detectar un grave caso de contrabando de fauna protegida, tras la revisión de un contenedor que declaraba transportar menaje de casa.
Durante el proceso de fiscalización, funcionarios encontraron más de 20 ejemplares y productos derivados de especies exóticas que no habían sido declarados, entre ellos almejas gigantes, caracolas, piezas de ostión del Mediterráneo y un abrigo confeccionado con piel de zorro.
Estas especies están protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), por lo que su ingreso sin autorización constituye un delito de contrabando.
Desde Aduanas destacaron que este tipo de procedimientos es clave para evitar el tráfico ilegal de fauna y proteger la biodiversidad, señalando que la detección se enmarca en controles especializados de mercancías sensibles.
Tras el hallazgo, las especies fueron retenidas y se presentó la correspondiente denuncia ante el Ministerio Público, mientras se solicitó un informe técnico al Museo de Historia Natural de San Antonio para confirmar la identificación de los ejemplares.
El caso vuelve a evidenciar el impacto del tráfico ilegal de especies en el medioambiente y la importancia de los controles en frontera para frenar este tipo de delitos.


