
Chile avanzó en materia de seguridad estructural tras la aprobación de una nueva norma de diseño sísmico que incorpora criterios inspirados en estándares japoneses, reconocidos a nivel mundial.
La normativa actualiza los requisitos para la construcción de edificios, elevando las exigencias técnicas con el objetivo de mejorar la respuesta de las estructuras frente a terremotos, en un país altamente sísmico.
Entre los principales cambios, se incluyen nuevos parámetros de cálculo y diseño que consideran un mejor comportamiento ante movimientos telúricos, así como una mirada más integral que incorpora avances recientes en ingeniería estructural.
Este tipo de actualizaciones responde a la necesidad de adaptar la normativa a escenarios más complejos, reforzando la capacidad de las edificaciones para resistir sismos de gran magnitud.
La nueva norma se alinea con estándares internacionales más avanzados, como los utilizados en Japón, país que ha desarrollado tecnologías y regulaciones de alto nivel en prevención y mitigación de daños por terremotos.
Con esta medida, Chile busca seguir fortaleciendo su capacidad de resiliencia frente a desastres naturales, elevando el nivel de seguridad en la construcción y reduciendo riesgos para la población.


