
Un estudio reveló que el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) ha significado un costo fiscal que supera los US$2.000 millones desde su implementación en 2014.
El sistema fue creado con el objetivo de suavizar las variaciones en los precios de los combustibles a nivel local, frente a los cambios del mercado internacional del petróleo.
Su funcionamiento se basa en ajustar el impuesto específico a los combustibles, permitiendo que las alzas o bajas no se traspasen de forma inmediata a los consumidores.
Sin embargo, este mecanismo implica una menor recaudación fiscal en escenarios de alza sostenida del petróleo, lo que ha generado preocupación en el actual contexto económico.
De acuerdo al análisis, el impacto acumulado alcanza cerca de US$2.194 millones, considerando distintos periodos donde el sistema ha operado tanto con pérdidas como con ingresos para el Estado.
El debate sobre el futuro del Mepco se mantiene abierto, especialmente ante el alza del precio del petróleo y la presión sobre las finanzas públicas.


