La ruta de los autos “chutos”: cómo vehículos comprados en Zofri terminan en el mercado ilegal de Bolivia

Investigación revela que autos adquiridos en la Zona Franca de Iquique son trasladados en camiones hacia Colchane para ser ingresados ilegalmente a Bolivia mediante redes de contrabando.

Una investigación reveló el funcionamiento de una extensa red de contrabando de vehículos que opera en el norte de Chile y que permite que automóviles comprados en la Zona Franca de Iquique (Zofri) terminen ingresando ilegalmente al mercado boliviano como autos “chutos”.

Según antecedentes recogidos por la Unidad de Investigación de Bío Bío, el traslado de estos vehículos se realiza principalmente a través de la ruta que conecta Iquique con la localidad fronteriza de Colchane.

En ese trayecto predominan dos tipos de vehículos utilizados para el traslado: furgones blancos tipo “Sprinter”, que transportan personas desde y hacia la frontera, y camiones tipo “cigüeña”, que suben cargados con automóviles adquiridos previamente en la Zofri.

De acuerdo con cifras entregadas el año pasado por la Cámara Automotor Boliviana (CAB), entre 2013 y 2024 ingresaron a Bolivia más de 1 millón 280 mil vehículos “chutos” provenientes desde Chile.

El dato —según explicaron— no incluye los automóviles robados en territorio chileno, sino únicamente aquellos que son trasladados mediante redes de contrabando hacia el país vecino.

Se trata de una práctica ampliamente conocida en la Región de Tarapacá y que, según diversos testimonios, involucra a transportistas que cuentan con camiones propios y que ofrecen el traslado completo de los vehículos, incluyendo lugares para almacenarlos antes de cruzarlos ilegalmente por pasos no habilitados.

Consultada por esta situación, la administración de Zofri señaló que la fiscalización del destino final de las mercancías fuera del recinto y el control de cruces irregulares corresponden a las autoridades competentes del Estado.

Cómo funciona el mecanismo

Según relatan personas que han observado de cerca esta actividad, el proceso comienza cuando compradores adquieren decenas de automóviles en la Zona Franca de Iquique aprovechando los beneficios tributarios y arancelarios que ofrece el recinto.

De esta forma, los vehículos pueden ser adquiridos a precios considerablemente más bajos antes de ser trasladados hacia la frontera.

En muchos casos se trata de autos usados importados desde países donde el volante se encuentra a la derecha, como Japón o Corea del Sur, lo que impide que puedan circular normalmente por las calles de Chile.

Por esta razón, los vehículos deben salir de la Zofri transportados sobre camiones tipo cigüeña para poder atravesar la denominada Puerta 10, cumpliendo así —al menos en teoría— con el protocolo establecido por el Servicio Nacional de Aduanas.

Una vez fuera del recinto, los automóviles continúan su ruta hacia sectores cercanos a la frontera, donde posteriormente son ingresados a Bolivia mediante pasos clandestinos.

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