
La comunidad chilena que reside en Qatar enfrenta días de incertidumbre en medio de la escalada de ataques en la región. En ese contexto, un chileno que vive en Doha denunció sentirse desamparado ante la falta de comunicación o apoyo por parte de las autoridades chilenas.
Se trata de Diego Iribarren, economista chileno de 50 años que vive en el país desde 2024 junto a su esposa y su hijo de 9 años. En conversación con Radio Bío Bío, el profesional relató cómo han vivido los recientes bombardeos y el impacto que estos han tenido en la vida cotidiana de quienes residen en la zona.
Según explicó, la situación comenzó el pasado 28 de febrero, cuando se iniciaron ataques contra objetivos estadounidenses en Qatar. Desde entonces, los residentes han recibido constantes alertas de seguridad, recomendando permanecer en sus hogares ante el riesgo de nuevos ataques.
Iribarren relató que durante el primer día de ofensiva se lanzaron decenas de misiles y drones, la mayoría de los cuales fueron interceptados por los sistemas de defensa del país. Sin embargo, algunos restos cayeron sobre zonas urbanas, provocando personas heridas.
El chileno explicó que la situación ha generado un ambiente de incertidumbre en la ciudad. Las calles permanecen casi vacías y muchas actividades habituales han sido suspendidas, incluso en pleno Ramadán, una época en la que normalmente existe una intensa vida nocturna.
“La sensación es muy extraña. Hay momentos de calma, pero de pronto se escuchan detonaciones y todo cambia en segundos”, relató.
Iribarren también explicó que cerca de 200 chilenos residen actualmente en Qatar, muchos de ellos vinculados a la industria aeronáutica. Ante la falta de representación diplomática directa en el país, los ciudadanos deben acudir a la embajada chilena en Abu Dhabi, en Emiratos Árabes Unidos.
Sin embargo, afirmó que hasta ahora no han recibido información ni orientación por parte de las autoridades chilenas, lo que ha generado preocupación entre los residentes.
“La gente se siente desamparada. Hay personas que realmente necesitan que las saquen”, afirmó, agregando que incluso hay mujeres embarazadas y familias que no saben cómo podrían abandonar el país en caso de que la situación se agrave.
Frente a este escenario, los chilenos han optado por organizarse entre ellos a través de grupos de mensajería para mantenerse informados y coordinar posibles acciones en caso de una evacuación.
El economista sostuvo que lo más urgente es que las autoridades chilenas tomen contacto con la comunidad y evalúen medidas de apoyo, advirtiendo que el conflicto podría escalar rápidamente en los próximos días.


