Cerveceros artesanales buscan cambiar impuesto al alcohol

El gremio propone pasar desde un impuesto sobre el precio a uno por litro, mientras expertos advierten que el debate debe definir qué busca gravar el Fisco.

Una reunión entre representantes de la Asociación Cervecera Independiente de Chile y el Ministerio de Hacienda volvió a instalar el debate sobre cómo se cobra el impuesto a las bebidas alcohólicas en el país.

Según el registro de Ley de Lobby, el encuentro se realizó el 15 de junio con Sebastián Vallebona, coordinador de Políticas Tributarias de Hacienda.

La materia declarada fue una propuesta para cambiar el impuesto a los alcoholes, pasando desde un componente ad valorem a uno por litro.

Actualmente, la cerveza paga un impuesto adicional de 20,5% sobre el precio neto de venta.

Eso significa que mientras más cara es una cerveza, más impuesto paga, independiente de su graduación alcohólica o del volumen vendido.

El mismo gravamen rige para vino, champaña, chicha y sidra.

En el caso de licores, piscos, whisky, aguardiente y destilados, el impuesto llega al 31,5% sobre el precio de venta.

Para las cervecerías artesanales, el problema es que el sistema termina castigando a productores de menor escala.

El gremio sostiene que estos productores suelen enfrentar mayores costos por insumos, procesos, tiempos de elaboración y distribución.

Así, una cerveza artesanal puede pagar más impuesto no por tener más alcohol, sino porque cuesta más producirla y venderla.

Desde la ACI afirman que esto genera una distorsión frente a las grandes compañías.

Según los antecedentes entregados por el gremio, una cervecería artesanal pagaría cerca de 406 pesos por litro en impuestos, mientras una gran industrial pagaría alrededor de 209 pesos.

La brecha sería mayor si se mide el impuesto por grado de alcohol: 116 pesos por punto de alcohol en una artesanal, frente a 36 pesos en una industrial.

La propuesta de ACI busca reemplazar el esquema actual por un impuesto fijo por litro, con una rebaja para pequeñas y medianas cervecerías.

El gremio asegura que con ese modelo el Estado incluso podría recaudar cerca de 40 mil millones de pesos adicionales al año.

El exministro de Hacienda Ignacio Briones criticó el diseño actual del tributo y sostuvo que en Chile se grava el valor de la botella en vez del contenido de alcohol.

A su juicio, el sistema termina funcionando como un impuesto a la calidad.

El especialista tributario Andrés Martínez, de KPMG Chile, señaló que cambiar a un impuesto por litro tiene cierta lógica, porque dejaría de depender del precio y pasaría a depender del volumen vendido.

Sin embargo, advirtió que otros países aplican sistemas más orientados a salud pública, considerando el volumen de alcohol del producto como factor clave.

Para Claudio Bustos, abogado tributarista, el punto central es definir qué busca gravar el Fisco.

Si el objetivo es desincentivar el consumo de alcohol, dijo, cobrar por litro y no por precio resulta coherente.

Pero si también se busca gravar la capacidad contributiva de quienes compran productos más caros, el impuesto sobre el precio tendría una justificación.

Desde la Asociación Gremial de Dueños de Botillerías de Chile advirtieron que cualquier alza tributaria puede impactar al comercio minorista.

El gremio también alertó que mayores impuestos podrían empujar a consumidores hacia alternativas más baratas o incluso canales informales.

Consultada por el debate, la Asociación de Productores de Pisco optó por no emitir opinión sobre propuestas que involucran a otras industrias.
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