
El reciente doble terremoto registrado en Venezuela volvió a poner sobre la mesa la importancia de prepararse ante emergencias.
En Chile, el riesgo no se limita a los sismos.
El país también está expuesto a tsunamis, erupciones volcánicas, inundaciones, aluviones y otros fenómenos naturales.
Durante el invierno, las lluvias intensas, desbordes de ríos y remociones en masa pueden interrumpir servicios básicos.
Estos escenarios también pueden dificultar el acceso a alimentos, agua o atención médica durante las primeras horas de una emergencia.
Ante ese contexto, Senapred recomienda que cada hogar tenga un kit básico de emergencia.
La idea es que las familias puedan ser autosuficientes durante al menos 72 horas.
Esa preparación puede ser clave mientras llegan los equipos de respuesta.
El kit debe incluir agua potable y alimentos no perecibles.
También se recomienda contar con comida enlatada y un abrelatas manual.
Otro elemento central es un botiquín de primeros auxilios.
Senapred además sugiere tener linternas, radio a pilas y baterías de repuesto.
El kit también debería considerar dinero en efectivo y llaves de repuesto de la casa y del auto.
Entre los artículos de higiene se recomienda incluir papel higiénico, mascarillas y alcohol gel.
También es útil guardar fotocopias del carnet, pasaporte u otros documentos importantes.
La preparación debe adaptarse a las necesidades de cada hogar.
Por eso, se deben considerar artículos especiales para niños, adultos mayores, personas con discapacidad o mascotas.
Junto con reunir suministros, Senapred recalca la importancia de conocer medidas de autoprotección.
Antes, durante y después de un sismo, se recomienda mantener la calma y ubicarse en una zona de protección sísmica.
Cuando sea seguro hacerlo, también se aconseja cortar los suministros de gas y electricidad.
Si ocurre un terremoto fuerte en la costa, la recomendación es evacuar hacia zonas altas por posible riesgo de tsunami.
Tener un plan familiar y revisar periódicamente el estado del kit ayuda a responder mejor ante una emergencia.
En Chile, el riesgo no se limita a los sismos.
El país también está expuesto a tsunamis, erupciones volcánicas, inundaciones, aluviones y otros fenómenos naturales.
Durante el invierno, las lluvias intensas, desbordes de ríos y remociones en masa pueden interrumpir servicios básicos.
Estos escenarios también pueden dificultar el acceso a alimentos, agua o atención médica durante las primeras horas de una emergencia.
Ante ese contexto, Senapred recomienda que cada hogar tenga un kit básico de emergencia.
La idea es que las familias puedan ser autosuficientes durante al menos 72 horas.
Esa preparación puede ser clave mientras llegan los equipos de respuesta.
El kit debe incluir agua potable y alimentos no perecibles.
También se recomienda contar con comida enlatada y un abrelatas manual.
Otro elemento central es un botiquín de primeros auxilios.
Senapred además sugiere tener linternas, radio a pilas y baterías de repuesto.
El kit también debería considerar dinero en efectivo y llaves de repuesto de la casa y del auto.
Entre los artículos de higiene se recomienda incluir papel higiénico, mascarillas y alcohol gel.
También es útil guardar fotocopias del carnet, pasaporte u otros documentos importantes.
La preparación debe adaptarse a las necesidades de cada hogar.
Por eso, se deben considerar artículos especiales para niños, adultos mayores, personas con discapacidad o mascotas.
Junto con reunir suministros, Senapred recalca la importancia de conocer medidas de autoprotección.
Antes, durante y después de un sismo, se recomienda mantener la calma y ubicarse en una zona de protección sísmica.
Cuando sea seguro hacerlo, también se aconseja cortar los suministros de gas y electricidad.
Si ocurre un terremoto fuerte en la costa, la recomendación es evacuar hacia zonas altas por posible riesgo de tsunami.
Tener un plan familiar y revisar periódicamente el estado del kit ayuda a responder mejor ante una emergencia.


