
El aeródromo Cañal Bajo de Osorno cerrará temporalmente durante noviembre por obras de mejoramiento en sus pistas.
La información fue confirmada por el seremi de Obras Públicas de Los Lagos, Jairo Quinteros.
La autoridad explicó que ya se inició la licitación pública para ejecutar los trabajos.
El proyecto considera una inversión de 1.400 millones de pesos.
Las obras contemplan la reposición de un asfalto modificado con polímeros de alta resistencia.
Según Quinteros, el objetivo es alargar la vida útil del pavimento en un horizonte de cinco años.
Mientras duren las faenas, los vuelos estarán suspendidos durante tres semanas.
El cierre fue coordinado con las aerolíneas para reducir el impacto en los usuarios.
En el proceso participan el Ministerio de Obras Públicas, la Dirección de Aeropuertos, la Dirección General de Aeronáutica Civil y la Asociación Chilena de Líneas Aéreas.
El jefe del aeródromo, Pedro Guerra, señaló que se trata de una obra esperada, aunque la pista se encuentra en buenas condiciones.
Guerra recordó que el aeródromo data de 1963 y que la demanda actual exige mejorar la infraestructura.
El delegado presidencial provincial, Alejandro Rehbein, valoró el proyecto y destacó que permitirá fortalecer la red aeroportuaria.
Las obras se realizarán en noviembre por las mejores condiciones climáticas y por la baja en la cantidad de pasajeros.
Las autoridades esperan que ese periodo permita cumplir con los plazos definidos y reducir las molestias para quienes usan el terminal aéreo.
La información fue confirmada por el seremi de Obras Públicas de Los Lagos, Jairo Quinteros.
La autoridad explicó que ya se inició la licitación pública para ejecutar los trabajos.
El proyecto considera una inversión de 1.400 millones de pesos.
Las obras contemplan la reposición de un asfalto modificado con polímeros de alta resistencia.
Según Quinteros, el objetivo es alargar la vida útil del pavimento en un horizonte de cinco años.
Mientras duren las faenas, los vuelos estarán suspendidos durante tres semanas.
El cierre fue coordinado con las aerolíneas para reducir el impacto en los usuarios.
En el proceso participan el Ministerio de Obras Públicas, la Dirección de Aeropuertos, la Dirección General de Aeronáutica Civil y la Asociación Chilena de Líneas Aéreas.
El jefe del aeródromo, Pedro Guerra, señaló que se trata de una obra esperada, aunque la pista se encuentra en buenas condiciones.
Guerra recordó que el aeródromo data de 1963 y que la demanda actual exige mejorar la infraestructura.
El delegado presidencial provincial, Alejandro Rehbein, valoró el proyecto y destacó que permitirá fortalecer la red aeroportuaria.
Las obras se realizarán en noviembre por las mejores condiciones climáticas y por la baja en la cantidad de pasajeros.
Las autoridades esperan que ese periodo permita cumplir con los plazos definidos y reducir las molestias para quienes usan el terminal aéreo.


