Qué tan preparado está Chile ante terremotos superficiales como los de Venezuela

Expertos señalan que la infraestructura moderna chilena tiene alta resistencia sísmica, aunque persisten riesgos en viviendas antiguas y construcciones no reforzadas.

El doblete sísmico que afectó a Venezuela abrió una discusión sobre qué tan preparado está Chile para enfrentar terremotos superficiales de alto impacto.

Expertos explican que la gran mayoría de los grandes terremotos chilenos son de subducción, es decir, ocurren a profundidades mayores, generalmente entre 30 y 70 kilómetros o más.

En cambio, los terremotos superficiales ocurren a menor profundidad y pueden provocar daños severos cerca del epicentro, incluso cuando su magnitud no es extrema.

Ayaz Alam, académico de la Universidad de Santiago, señaló que este tipo de eventos también existe en Chile, especialmente en zonas como la Región Metropolitana, Atacama y el sur del país.

Según el especialista, la preparación chilena es heterogénea: los edificios modernos tienen buen diseño sísmico, pero las viviendas antiguas, de adobe o mampostería no reforzada, son más vulnerables.

Leonardo Brescia, académico de Ingeniería en Obras Civiles de la Usach, destacó que Chile cuenta desde hace décadas con una normativa específica para el diseño sísmico de edificios.

La infraestructura moderna suele utilizar hormigón armado y muros de corte, elementos que ayudan a resistir fuerzas sísmicas y controlar deformaciones durante un movimiento fuerte.

Los expertos coinciden en que la normativa chilena es exigente y reconocida internacionalmente, aunque el desafío sigue estando en reducir brechas en construcciones antiguas y zonas de mayor vulnerabilidad.
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