
Un estudio publicado en el International Journal of Obesity advirtió que las personas sometidas a cirugía bariátrica pueden tener mayor riesgo de desarrollar problemas relacionados con el alcohol.
La investigación apunta principalmente a dos procedimientos frecuentes: el bypass gástrico y la manga gástrica.
Según los autores, estas intervenciones reducen la capacidad del estómago y modifican procesos hormonales, pero también cambian la forma en que el cuerpo absorbe el alcohol.
El investigador Magnus Strømmen explicó que, en un estómago sano, parte del alcohol se descompone antes de llegar a la sangre gracias a una enzima presente en la mucosa gástrica.
Tras la cirugía, ese mecanismo de protección se altera y el alcohol pasa más rápido al intestino, donde se absorbe con mayor rapidez hacia el torrente sanguíneo.
En pruebas realizadas a pacientes antes y después de la operación, los investigadores observaron que la absorción de alcohol prácticamente se duplicó, tanto en bypass gástrico como en manga gástrica.
El estudio también detectó que los pacientes alcanzaban la concentración máxima de alcohol en sangre en la mitad del tiempo, un efecto que podría mantenerse durante años.
Los especialistas llamaron a reforzar la información previa a la cirugía, evaluar hábitos de consumo y advertir a pacientes y familiares sobre estos cambios fisiológicos.
La investigación apunta principalmente a dos procedimientos frecuentes: el bypass gástrico y la manga gástrica.
Según los autores, estas intervenciones reducen la capacidad del estómago y modifican procesos hormonales, pero también cambian la forma en que el cuerpo absorbe el alcohol.
El investigador Magnus Strømmen explicó que, en un estómago sano, parte del alcohol se descompone antes de llegar a la sangre gracias a una enzima presente en la mucosa gástrica.
Tras la cirugía, ese mecanismo de protección se altera y el alcohol pasa más rápido al intestino, donde se absorbe con mayor rapidez hacia el torrente sanguíneo.
En pruebas realizadas a pacientes antes y después de la operación, los investigadores observaron que la absorción de alcohol prácticamente se duplicó, tanto en bypass gástrico como en manga gástrica.
El estudio también detectó que los pacientes alcanzaban la concentración máxima de alcohol en sangre en la mitad del tiempo, un efecto que podría mantenerse durante años.
Los especialistas llamaron a reforzar la información previa a la cirugía, evaluar hábitos de consumo y advertir a pacientes y familiares sobre estos cambios fisiológicos.


