
El 5° Juzgado Civil de Valparaíso rechazó una demanda presentada por el dueño de un auto de lujo que fue incautado por Aduana y posteriormente destruido en un incendio.
El caso se remonta a enero de 2020, cuando una bodega ubicada en Placilla, región de Valparaíso, fue consumida por las llamas y cerca de 70 vehículos incautados resultaron dañados.
Entre los móviles estaba un Acura NSX de 1990, modelo deportivo considerado un clásico dentro del mercado internacional.
Su propietario, Samuel Pérez González, había importado el vehículo, pero Aduana de Iquique detectó datos fraudulentos y lo incautó.
Luego de un acuerdo reparatorio y el pago de $11 millones, el dueño solicitó la devolución del auto, pero finalmente se enteró de que había sido destruido por completo en el incendio.
A través de una acción judicial, pidió la nulidad del actuar de Aduanas y una indemnización cercana a los $330 millones, pero el tribunal rechazó tanto la acción de nulidad como la demanda indemnizatoria.
El caso se remonta a enero de 2020, cuando una bodega ubicada en Placilla, región de Valparaíso, fue consumida por las llamas y cerca de 70 vehículos incautados resultaron dañados.
Entre los móviles estaba un Acura NSX de 1990, modelo deportivo considerado un clásico dentro del mercado internacional.
Su propietario, Samuel Pérez González, había importado el vehículo, pero Aduana de Iquique detectó datos fraudulentos y lo incautó.
Luego de un acuerdo reparatorio y el pago de $11 millones, el dueño solicitó la devolución del auto, pero finalmente se enteró de que había sido destruido por completo en el incendio.
A través de una acción judicial, pidió la nulidad del actuar de Aduanas y una indemnización cercana a los $330 millones, pero el tribunal rechazó tanto la acción de nulidad como la demanda indemnizatoria.


