
La escasez global de chips vuelve a tensionar al mundo tecnológico y ya comienza a impactar en productos de consumo masivo.
El problema se concentra especialmente en los chips de memoria y almacenamiento, componentes clave para computadores, teléfonos, autos, equipos médicos y sistemas energéticos.
Carlos Uribe, subgerente de innovación e inteligencia artificial de Zenta Group, explicó que grandes fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron están enfocando buena parte de su producción en memoria para centros de datos de inteligencia artificial.
Según el especialista, estos chips para IA resultan más rentables y son requeridos por grandes compañías tecnológicas que operan enormes infraestructuras de procesamiento.
El avance de la inteligencia artificial elevó la demanda porque cada consulta, imagen o video generado por estos sistemas requiere procesar grandes volúmenes de información en tiempo real.
Los servidores diseñados para IA necesitan mucha más memoria que uno convencional, y actualmente existen cerca de 2.000 centros de datos en construcción o planificación en el mundo.
La presión sobre la oferta ya está elevando precios y reduciendo la disponibilidad de componentes para otras industrias, incluida la electrónica de consumo.
El impacto también podría extenderse a sectores como la industria automotriz, la salud y las energías renovables, ya que casi toda la economía moderna depende de semiconductores.
El problema se concentra especialmente en los chips de memoria y almacenamiento, componentes clave para computadores, teléfonos, autos, equipos médicos y sistemas energéticos.
Carlos Uribe, subgerente de innovación e inteligencia artificial de Zenta Group, explicó que grandes fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron están enfocando buena parte de su producción en memoria para centros de datos de inteligencia artificial.
Según el especialista, estos chips para IA resultan más rentables y son requeridos por grandes compañías tecnológicas que operan enormes infraestructuras de procesamiento.
El avance de la inteligencia artificial elevó la demanda porque cada consulta, imagen o video generado por estos sistemas requiere procesar grandes volúmenes de información en tiempo real.
Los servidores diseñados para IA necesitan mucha más memoria que uno convencional, y actualmente existen cerca de 2.000 centros de datos en construcción o planificación en el mundo.
La presión sobre la oferta ya está elevando precios y reduciendo la disponibilidad de componentes para otras industrias, incluida la electrónica de consumo.
El impacto también podría extenderse a sectores como la industria automotriz, la salud y las energías renovables, ya que casi toda la economía moderna depende de semiconductores.


