
Autoridades mexicanas descubrieron un túnel clandestino que conectaría la ciudad de Tijuana, en Baja California, con territorio de Estados Unidos, en una zona cercana a la frontera.
De acuerdo con los antecedentes difundidos por G1 y reportes de medios mexicanos, el paso subterráneo habría sido utilizado para el traslado de drogas entre ambos países.
La estructura tendría cerca de 265 metros de longitud y se encontraba a más de seis metros de profundidad. Además, contaba con sistemas de iluminación y ventilación propios.
Las autoridades también detectaron un mecanismo de traslado con rieles o plataforma deslizante, diseñado para mover cargamentos de forma más rápida dentro del túnel.
El hallazgo se produjo durante un operativo coordinado por instituciones de seguridad mexicanas, que inspeccionaron un inmueble presuntamente vinculado a actividades ilícitas.
La investigación sigue abierta para determinar quiénes construyeron y operaban la estructura, considerada parte de las rutas usadas por grupos criminales en la frontera entre México y Estados Unidos.
De acuerdo con los antecedentes difundidos por G1 y reportes de medios mexicanos, el paso subterráneo habría sido utilizado para el traslado de drogas entre ambos países.
La estructura tendría cerca de 265 metros de longitud y se encontraba a más de seis metros de profundidad. Además, contaba con sistemas de iluminación y ventilación propios.
Las autoridades también detectaron un mecanismo de traslado con rieles o plataforma deslizante, diseñado para mover cargamentos de forma más rápida dentro del túnel.
El hallazgo se produjo durante un operativo coordinado por instituciones de seguridad mexicanas, que inspeccionaron un inmueble presuntamente vinculado a actividades ilícitas.
La investigación sigue abierta para determinar quiénes construyeron y operaban la estructura, considerada parte de las rutas usadas por grupos criminales en la frontera entre México y Estados Unidos.


