
La Fiscalía entregó nuevos antecedentes sobre el ataque ocurrido en el Instituto de Calama, señalando que se trataría del primer caso en Chile de violencia escolar planificada de este tipo.
Durante la formalización, el Ministerio Público expuso que el imputado no actuó de manera espontánea, sino que habría preparado el ataque durante meses, registrando sus ideas, motivaciones y posibles escenarios en escritos personales.
Según lo informado, el agresor utilizó su conocimiento del establecimiento —incluyendo horarios y funcionamiento interno— para ejecutar el ataque dentro del recinto educacional, lo que refuerza la hipótesis de una acción previamente organizada.
Entre los antecedentes presentados, se detalló que el joven definió objetivos específicos, incluyendo estudiantes más pequeños, a quienes consideraba vulnerables, además de cualquier persona que se encontrara en su camino.
El ataque, ocurrido el 27 de marzo, dejó una persona fallecida y varios heridos, generando conmoción a nivel nacional y reabriendo el debate sobre la seguridad en los establecimientos educacionales.
Desde la Fiscalía recalcaron que este caso marca un precedente en el país por su nivel de planificación, lo que lo diferencia de otros episodios de violencia escolar registrados anteriormente.


