
El uso de mascarillas volvió a ser obligatorio en todos los servicios de urgencia del país, tanto en establecimientos públicos como privados, como parte de las medidas para enfrentar el aumento de enfermedades respiratorias.
La disposición aplica a pacientes, acompañantes y personal de salud, quienes deben utilizar protección en estos espacios de alta concurrencia.
La medida responde al incremento de virus como la influenza, el Covid-19 y el virus sincicial, que tienden a aumentar durante los meses de otoño e invierno.
Respecto a los modelos permitidos, las autoridades establecieron que solo se pueden utilizar mascarillas que aseguren una protección efectiva, como las quirúrgicas, de tres pliegues o de procedimiento.
También están autorizados los respiradores de alta eficiencia, como las mascarillas tipo N95, KN95 o equivalentes.
En tanto, las mascarillas de tela o género no están permitidas en estos recintos, ya que no entregan el nivel de filtración necesario para entornos clínicos.
La obligatoriedad se mantendrá mientras las condiciones sanitarias lo requieran, especialmente durante periodos de mayor circulación viral.


